Boletin de Septiembre del 2008

    Septiembre 2008

    Editorial

    Este año celebramos el centenario del nacimiento de Salvador Allende Gossens, primer presidente socialista de Chile. Su compromiso social ejemplar, a lo largo de toda su vida, así como las circunstancias históricas y morales de su muerte no pueden sino despertar el respeto de todos los demócratas y de todos los revolucionarios del mundo. Ello explica asimismo el orgullo que, como militantes de izquierda, podemos exhibir hoy, tras más de tres décadas después de su trágica desaparición.

    Vuelto a descubrir el mensaje de Allende, la pertinencia y la actualidad de su pensamiento resultan impresionantes. En efecto, contrariamente a quienes consideran que los principios socialistas pertenecen al pasado, nosotros tenemos conciencia que los objetivos defendidos por Allende no están ni caducos, ni pasados de moda, sino que su puesta en práctica reviste una urgente necesidad.

    La historia de estos treinta últimos años ha confirmado, lamentablemente, los análisis expuestos hace ya casi cuarenta años por el presidente Allende. Globalización desigual, agudización de las injusticias sociales, omnipresencia y omnipotencia de las empresas multinacionales, debilitamiento de los estados soberanos frente al capitalismo internacional, etc. En lo que respecta a Chile, la mayoría – por no decir la casi-totalidad – de las conquistas sociales de los más pobres han sido borrados por la tempestad liberal. Ello con la complicidad de los “arrepentidos”, que quieren hacernos olvidar que alguna vez fueron de izquierda, y de los “renovados”, que creen que democratizar el socialismo es hacerlo desaparecer…

    Es sin duda aún demasiado pronto para que nuestro país retribuya al presidente Allende el lugar histórico que le corresponde. Todavía no llega la hora en que el mundo hambriento y desestabilizado por el neoliberalismo reencuentre en la participación democrática y en el Estado planificador / organizado / soberano el justo equilibrio para construir un mundo mejor, mundo por el cual el presidente Allende dio la vida.

    Allende, constructor de la unidad del Pueblo chileno

    La historia muestra que las injusticias sufridas por los pueblos no bastan para dar nacimiento a reivindicaciones políticas ni para desencadenar las luchas revolucionarias. Siempre hace falta una organización, un programa y un líder indiscutido. Desde fines del siglo XIX, las riquezas del país no iban en beneficio de la inmensa mayoría del pueblo chileno, que sufría malnutrición, ignorancia y miseria. La infancia de S. Allende coincide con el despertar de los sectores mineros del salitre y con los primeros movimientos reivindicativos de los estibadores, de los trabajadores ferroviarios y de los pobres de las ciudades. Es así como nace en 1909 la Federación Obrera de Chile y el primer Partido Obrero Socialista chileno en 1912. 1933 marca los primeros pasos de Allende como futuro líder del movimiento popular chileno. A los veinticinco años, es uno de los fundadores del Partido Socialista de Chile, que reúne a sindicalistas, dirigentes obreros e intelectuales provenientes de la clase media. Es la primera tentativa seria de establecer un programa político que responda a las necesidades de los sectores más pobres de la sociedad. El ascenso del nazismo en Europa, la tentación de imitación de la extrema derecha chilena y la Guerra Española cristalizan la sensibilidad antifascista.

    Desde 1936, Allende encabeza las “milicias socialistas”, formación del Partido socialista y de fuerzas progresistas que le disputan la calle a grupúsculos fascistas chilenos. Frente al peligro, las fuerzas democráticas y de izquierda crean los Frentes Populares, amplias alianzas de centro-izquierda que incluyeron a los partidos comunistas recién creados. Los tres ejemplos históricos de Frentes Populares serán los de Francia, de la España republicana y de Chile con el presidente Pedro Aguirre Cerda, de quien el joven Salvador Allende será el ministro de salud. De allí en adelante, Allende no renunciará jamás a trabajar por la fundación de un movimiento popular amplio, capaz de vencer los sectarismos y las divisiones que impiden las transformaciones y la justicia social. Con la Segunda Guerra Mundial, las luchas sociales serán desplazadas por el combate antifascista. La guerra fría dará origen de la proscripción del Partido Comunista de Chile, profundizando el abismo entre las fuerzas políticas de centro y de izquierda. Conciente de que ninguna alianza progresista era posible sin la presencia de los comunistas, Allende, en su calidad de parlamentario, destinará toda su energía a la derogación de las leyes anticomunistas. Sin los comunistas y con un Partido Socialista dividido, será candidato a la Presidencia de la República en 1952. Obtendrá un resultado bastante modesto, pero por la primera vez en la historia chilena los intereses populares habrán sido representados de manera autónoma e independiente. Con el Partido Comunista legalizado en el curso de los años cincuenta, Allende sentará las bases del Frente de Acción Popular (FRAP), alianza que reforzará y acrecentará la autonomía política de la izquierda chilena. Con la unidad PS-PC al interior del FRAP y teniendo como base el capital electoral de 1952, Allende presentará nuevamente su candidatura a las elecciones presidenciales de 1958 y 1964.

    Cada vez será derrotado, pero a cada ocasión, la base popular y el programa político presentado al pueblo chileno, se verán enriquecidos y fortalecidos. Bajo el gobierno de Eduardo Frei Montalva (1964-1970), Allende sabrá cautivar a los desencantados de la “Revolución en libertad” prometida por la Democracia Cristiana. Se convertirán en los vastos sectores de cristianos de izquierda (MAPU e Izquierda Cristiana) que las capas medias aportaron a la Unidad Popular, versión mejorada y extendida del programa político por el cual Allende luchó por cerca de cuatro décadas. La vida pública de Allende no tuvo otro objetivo que unir las fuerzas progresistas con el fin de construir un programa de acción que respondiera a las necesidades y a las reivindicaciones del pueblo chileno. Era el único capaz de ganar tal apuesta y lo hizo, más allá del desequilibrio de fuerzas que, al momento del golpe de Estado de 1973, condenaron y sellaron las aspiraciones populares.

    Un mundo mejor es posible

    La historia es nuestra y la hacen los pueblos

    (Discurso de S. Allende11/09/73).

    Pagaré con mi vida la defensa de los principios que son caros a esta Patria. Caerá un baldón sobre aquellos que han vulnerado sus compromisos, faltando a su palabra, rota la doctrina de las Fuerzas Armadas. El pueblo debe estar alerta y vigilante. No debe dejarse provocar, ni debe dejarse masacrar, pero también debe defender sus conquistas. Debe defender el derecho a construir con su esfuerzo una vida digna y mejor. Una palabra para aquellos que llamándose demócratas han estado instigando esta sublevación, para aquellos que diciéndose representantes del pueblo, han estado turbia y torpemente actuando para hacer posible este paso que coloca a Chile en el despeñadero. En nombre de los más sagrados intereses del pueblo, en nombre de la Patria, los llamo a ustedes para decirles que tengan fe. La historia no se detiene ni con la represión ni con el crimen. Esta es una etapa que será superada. Este es un momento duro y difícil: es posible que nos aplasten. Pero el mañana será del pueblo, será de los trabajadores. La humanidad avanza para la conquista de una vida mejor.

    En estos momentos pasan los aviones. Es posible que nos acribillen. Pero que sepan que aquí estamos, por lo menos con nuestro ejemplo, que en este país hay hombres que saben cumplir con la obligación que tienen. Yo lo haré por mandato del pueblo y por mandato consciente de un Presidente que tiene la dignidad del cargo entregado por su pueblo en elecciones libres y democráticas.

    Seguramente ésta será la última oportunidad en que pueda dirigirme a ustedes. La Fuerza Aérea ha bombardeado las torres de Radio Postales y Radio Corporación. Mis palabras no tienen amargura sino decepción. Que sean ellas el castigo moral para los que han traicionado el juramento que hicieron: soldados de Chile, comandantes en jefe titulares, el almirante Merino, que se ha autodesignado comandante de la Armada, más el señor Mendoza, general rastrero que sólo ayer manifestara su fidelidad y lealtad al Gobierno, y que también se ha autodenominado Director General de carabineros. Ante estos hechos sólo me cabe decir a los trabajadores: ¡Yo no voy a renunciar! Colocado en un tránsito histórico, pagaré con mi vida la lealtad del pueblo. Y les digo que tengo la certeza de que la semilla que hemos entregado a la conciencia digna de miles y miles de chilenos, no podrá ser cegada definitivamente. Tienen la fuerza. Podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen ni con la fuerza.

    La historia es nuestra y la hacen los pueblos. Trabajadores de mi Patria: quiero agradecerles la lealtad que siempre tuvieron, la confianza que depositaron en un hombre que sólo fue intérprete de grandes anhelos de justicia, que empeñó su palabra en que respetaría la Constitución y la ley, y así lo hizo. En este momento definitivo, el último en que yo pueda dirigirme a ustedes, quiero que aprovechen la lección.

    El capital foráneo, el imperialismo, unidos a la reacción, creó el clima para que las Fuerzas Armadas rompieran su tradición, la que les enseñara el general Schneider y reafirmara el comandante Araya, víctimas del mismo sector social que hoy estará en sus casas esperando con mano ajena reconquistar el poder para seguir defendiendo sus granjerías y sus privilegios.

    Me dirijo, sobre todo, a la modesta mujer de nuestra tierra, a la campesina que creyó en nosotros, a la abuela que trabajó más, a la madre que supo de nuestra preocupación por los niños. Me dirijo a los profesionales de la Patria, a los profesionales patriotas que siguieron trabajando contra la sedición auspiciada por los colegios profesionales, colegios de clases para defender también las ventajas de una sociedad capitalista de unos pocos.

    Me dirijo a la juventud, a aquellos que cantaron y entregaron su alegría y su espíritu de lucha. Me dirijo al hombre de Chile, al obrero, al campesino, al intelectual, a aquellos que serán perseguidos, porque en nuestro país el fascismo ya estuvo hace muchas horas presente; en los atentados terroristas, volando los puentes, cortando las vías férreas, destruyendo lo oleoductos y los gaseoductos, frente al silencio de quienes tenían la obligación de proceder. Estaban comprometidos. La historia los juzgará.

    Seguramente Radio Magallanes será acallada y el metal tranquilo de mi voz ya no llegará a ustedes. No importa. La seguirán oyendo. Siempre estaré junto a ustedes. Por lo menos mi recuerdo será el de un hombre digno que fue leal con la Patria. El pueblo debe defenderse, pero no sacrificarse. El pueblo no debe dejarse arrasar ni acribillar, pero tampoco puede humillarse.

    Trabajadores de mi Patria, tengo fe en Chile y su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo en el que la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor.

    ¡Viva Chile! ¡Viva el pueblo! ¡Vivan los trabajadores!

    Estas son mis últimas palabras y tengo la certeza de que mi sacrificio no será en vano, tengo la certeza de que, por lo menos, será una lección moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición.

    Programa de actividades en homenaje al centenario de Salvador Allende (septiembre-octubre-noviembre 2008)

    • 9 septiembre: Champigny. Recepción homenaje "Libertad, S. Allende 35 años después". película-debate http://www.ps-champigny.org
    • 11 septiembre: Plaza S. Allende, París (75007), acto en homenaje à S. Allende y en conmemoración del 35 aniversario del golpe de Estado de 1973. Organizado por FEDACH, PSCH y AEXPPCH (Francia)
    • 12 septiembre: Limoges. Recepción organizada por FAL Limousin : documental y mesa redonda sobre la exclusión en Chile. "Evolución de las reivindicaciones territoriales, sociales y étnicas"
    • 12 septiembre: cabaret por Chile “Venceremos”, fiesta de l’Humanité
    • Del 19 al 24 septiembre: semana de películas, exposiciones y conferencias en homenaje a Allende y Neruda, en Sète
    • 20 septiembre: fiesta nacional chilena en el complejo deportivo Léo Lagrange de Savigny le Temple
    • Del 23 septiembre al 2 octubre: quincena cultural organizada por el Comité Chile
    • 23 septiembre: inauguración de la quincena
    • 25 septiembre: Teatro Aleph, 30 rue C. Colomb, Ivry sur Seine, lectura de "El plebiscito" de A. Skármeta
    • 26, 27, 28 septiembre: los Quila, Maison de la Culture du Monde, 101 Bd. Raspail, 75006 París
    • 30 septiembre: UNESCO. Manifestación por el 60° aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos por las Naciones Unidas, con la participación de la AEXPPCH (Francia)
    • 30 septiembre: estación teatro de Vitry, 13 rue Pierre Sémard en Vitry sur Seine “Las brujas en uniforme" de A. Uribe, obra de teatro sobre la dictadura de Pinochet.
    • Del 30 de septiembre al 11 de octubre: quincena en homenaje a S. Allende, organizada por la Maison des Associations et du Citoyen de Fontenay sous Bois: películas, exposiciones y debates
    • 2 octubre: cabaret salvaje a las 19h30 “Canción para Chile” y desde las 21 horas “El exiliado Mateluna” por el grupo Aleph
    • Del 6 al 21 de octubre: quincena de homenaje a S. Allende y exposición sobre P. Neruda en Dunkerque
    • 25 octubre: jornada política y musical desde las 14h30 a medianoche, Espace Niemeyer, 2 place du Colonel Fabien 75019 París
    • 5 noviembre: Maison de l’Amérique latine de París. Conferencia-debate sobre el tema “Las fuerzas armadas y el gobierno de Salvador Allende: el ejemplo de los marinos antigolpistas”, en torno al libro “Aquellos que dijeron “No”. Historia del movimiento de los marinos antigolpistas de 1973”. Conferencista: el historiador Jorge Magasich, autor del libro.


20 AÑOS DE VIDA DE LA ASOCIACIÓN DE EX-PRESOS POLÍTICOS CHILENOS-FRANCIA
¡𝐁𝐚𝐬𝐭𝐚 𝐝𝐞 𝐢𝐦𝐩𝐮𝐧𝐢𝐝𝐚𝐝!!
Luciano CRUZ y Clotario BLEST
El caso Quemados
A todos los que luchan por la Dignidad y la Justicia, a los indignados: